Chapters
Contra las herejías: Libro V
Works
- 1 Primera Epístola a los Corintios
- 2 Epístola a Diogneto
- 3 Epístola a los Filipenses
- 4 El martirio de Policarpo
- 5 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Short Version)
- 6 Epistle to the Magnesians (Short Version)
- 7 Epistle to the Trallians (Short Version)
- 8 Epistle to the Romans (Short Version)
- 9 Epistle to the Philadelphians (Short Version)
- 10 Epistle to the Smyrnaeans (Short Version)
- 11 Epistle to Polycarp (Short Version)
- 12 Epistle to Polycarp (Syriac Version)
- 13 Epistle to the Ephesians (Syriac Version)
- 14 Epistle to the Romans (Syriac Version)
- 15 El martirio de Ignacio
- 16 Epístola de Bernabé
- 17 Fragmentos
- 18 La primera disculpa
- 19 La segunda disculpa
- 20 Diálogo con Trifón
- 21 El discurso a los griegos
- 22 Discurso a los griegos
- 23 Sobre el Gobierno Único de Dios
- 24 Sobre la Resurrección, Fragmentos
- 25 Otros fragmentos de los escritos perdidos de Justino
- 26 El martirio de Justino Mártir
- 27 Contra las herejías: Libro I
- 28 Contra las herejías: Libro II
- 29 Contra las herejías: Libro III
- 30 Contra las herejías: Libro IV
- 31 Contra las herejías: Libro V
- 32 Fragmentos de los escritos perdidos de Ireneo
- 33 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Long Version)
- 34 Epistle to the Magnesians (Long Version)
- 35 Epistle to the Trallians (LongVersion)
- 36 Epistle to the Romans (Long Version)
- 37 Epistle to the Philadelphians (Long Version)
- 38 Epistle to the Smyrnaeans (Long Version)
- 39 Epistle to Polycarp (Long Version)
Sections
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1 Prefacio.
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2 Capítulo 1: Sólo Cristo puede enseñar las cosas divinas y redimirnos: Él, el mismo, tomó carne actual de la Virgen María, no sólo en apariencia, sino verdaderamente, por obra del Espíritu Santo, para renovarnos. Críticas a las nociones de Vale.
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3 Capítulo 2:-Cuando Cristo vino a nosotros por la gracia, visitó lo que ya era suyo: Además, al sacrificar por nosotros su verdadera sangre y mostrarnos su verdadera carne en la Eucaristía, concedió a nuestra carne la posibilidad de salvación.
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4 Capítulo 3: El poder y la gloria de Dios se revelan en la fragilidad humana, pues Él promete a nuestros cuerpos la participación en la resurrección y la vida eterna, aunque nos haya creado del polvo de la tierra; también nos proporcionará el placer de la eternidad.
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5 Capítulo 4: Se equivocan quienes pretenden que hay otro Dios Padre aparte del Creador del mundo; pues éste debe de haber sido débil y sin sentido, o bien rencoroso y lleno de celos, si es incapaz o no quiere conceder la vida eterna a nuestros cuerpos.
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6 Capítulo 5: La prolongada esperanza de vida de los antiguos, las transiciones físicas de Elías y Enoc, así como la preservación de Jonás, Sadrac, Mesac y Abednego en extremo peligro, son pruebas claras de que Dios puede resucitar.
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7 Capítulo 6: Dios concederá la salvación a todos los aspectos de la humanidad, compuesta de cuerpo y alma, puesto que el Verbo ha asumido esta responsabilidad y la ha decorado con los dones del Espíritu Santo, de quien nuestros cuerpos son vistos como templos y a los que se hace referencia como tales.
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8 Capítulo 7: Dado que Cristo resucitó en nuestra forma física, implica que nosotros también seremos resucitados de la misma manera; porque la resurrección prometida no se aplica a los espíritus naturalmente inmortales, sino a los cuerpos naturalmente mortales.
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9 Capítulo 8: Los dones que recibimos del Espíritu Santo nos preparan para la inmortalidad, nos hacen más espirituales y nos distinguen de los hombres del mundo. Estos dos grupos están simbolizados por los animales limpios e inmundos en las leyes religiosas.
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10 Capítulo 9: Explicación de la interpretación correcta de la afirmación del Apóstol, a menudo malinterpretada por los herejes, "La carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios"
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11 Capítulo 10: Utilizando una analogía del olivo silvestre, cuyas características pero no esencia se ven alteradas por el injerto, demuestra más puntos significativos; también indica que el hombre sin el Espíritu es incapaz de producir fruto o heredar.
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12 Capítulo 11: Discute las Acciones de los Individuos Físicos y Espirituales; También, que la Limpieza Espiritual no se Refiere a la Sustancia de Nuestros Cuerpos sino a Nuestros Estilos de Vida Pasados.
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13 Capítulo 12: Sobre la diferencia entre la vida y la muerte; sobre el aliento de vida y el espíritu vivificador: También, cómo la sustancia de la carne, una vez muerta, puede ser revivida.
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14 Capítulo 13: - Los muertos, que fueron resucitados por Cristo, proporcionan la mayor evidencia de la resurrección; se demuestra que nuestros corazones son capaces de vida eterna, porque ahora pueden aceptar el Espíritu de Dios.
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15 Capítulo 14: Si la carne no estuviera destinada a la salvación, el Verbo no habría asumido nuestra forma carnal: de aquí se deduce que no habríamos sido reconciliados por medio de Él.
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16 Capítulo 15: Pruebas de la resurrección según Isaías y Ezequiel; El mismo Dios que nos creó también nos resucitará.
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17 Capítulo 16:-Dado que nuestros cuerpos vuelven a la tierra, ello implica que están hechos de ella; además, con la llegada del Verbo, la imagen de Dios en nosotros se hizo más evidente.
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18 Capítulo 17:-Hay un Solo Señor y Dios, Padre y Creador de Todo, Quien Nos Amó a Través de Cristo, Nos Dio Mandamientos y Perdonó Nuestros Pecados; Cristo, Su Hijo y Verbo, Se Demostró a Sí Mismo Cuando Perdonó Nuestros Pecados.
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19 Capítulo 18: Dios Padre y Su Verbo han creado todas las cosas usando Su propio poder y sabiduría, no por deficiencia o falta de conocimiento. El Hijo de Dios, habiendo recibido todo el poder del Padre, nunca se habría hecho hombre de otro modo.
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20 Capítulo 19: Se establece una comparación entre la Eva desobediente y pecadora y su patrona, la Virgen María. Se discuten varias herejías contradictorias.
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21 Capítulo 20: Debemos escuchar a los líderes religiosos a quienes los apóstoles confiaron las Iglesias, que comparten la misma doctrina de salvación; mientras tanto, debemos mantenernos alejados de los herejes. Debemos considerar los misterios de la fe con mente clara y sobria.
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22 Capítulo 21: Cristo es el Líder de Todas las Cosas Anteriormente Mencionadas. Fue apropiado que Dios, el Creador de Todo, lo enviara a tomar forma humana y a ser tentado por Satanás, para que pudiera cumplir las promesas y lograr una gran victoria.
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23 Capítulo 22: - La ley declara al verdadero Señor y al Dios singular, y Cristo, su Hijo, lo revela en el Evangelio; Él es el único a quien debemos adorar, y debemos buscar todas las cosas buenas en Él, no en Satanás.
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24 Capítulo 23: El diablo es muy hábil en la mentira, por medio de la cual Adán fue engañado y pecó el sexto día de la creación, el mismo día en que también fue redimido por Cristo.
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25 Capítulo 24: Sobre el Engaño Siempre Presente del Diablo, y las Autoridades y Gobiernos del Mundo, que debemos obedecer pues son designaciones de Dios, no del diablo.
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26 Capítulo 25: El engaño, la arrogancia y el gobierno despótico del Anticristo, descritos por Daniel y Pablo.
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27 Capítulo 26: Juan y Daniel han predicho la caída y destrucción del Imperio Romano, que conducirá al fin del mundo y al reinado eterno de Cristo. Se refuta a los gnósticos, instrumentos de Satanás, que proponen un Padre diferente.
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28 Capítulo 27: El Juicio Futuro por Cristo. Relación con Dios y separación de Dios. El castigo eterno de los no creyentes.
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29 Capítulo 28: La Diferencia entre los Justos y los Malvados. La Defección Futura durante el Tiempo del Anticristo, y el Fin del Mundo.
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30 Capítulo 29: Todo fue creado en beneficio de la humanidad. Las mentiras, la maldad y el poder corrupto del Anticristo. Esto fue simbolizado en el diluvio, y más tarde por la persecución de Sadrac, Mesac y Abednego.
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31 Capítulo 30: A pesar de la certeza con respecto al número que representa al Anticristo, no debemos descifrar apresuradamente el nombre, porque este número puede corresponder a muchos nombres. Explicación de esta incertidumbre dejada intencionadamente vaga por el Espíritu Santo.
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32 Capítulo 31: La conservación de nuestros cuerpos está asegurada por la resurrección y ascensión de Cristo: durante el tiempo intermedio, las almas de los santos aguardan con expectación el momento en que alcanzarán su glorificación definitiva.
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33 Capítulo 32: Los santos cosecharán las recompensas de sus penurias en la misma carne en la que sufrieron, ya que toda la creación espera esto y Dios se lo prometió a Abraham y a sus descendientes.
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34 Capítulo 33: Pruebas adicionales de la misma afirmación, derivadas de las promesas de Cristo, cuando dijo que compartiría el fruto de la vid con sus discípulos en el reino de su Padre, y simultáneamente prometió recompensarlos abundantemente.
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35 Capítulo 34: Apoya sus puntos de vista sobre el reino temporal y terrenal de los santos después de su resurrección, utilizando pruebas de Isaías, Ezequiel, Jeremías y Daniel; así como la parábola de los siervos que velan, esperando al Señor.
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36 Capítulo 35: Sostiene que las pruebas ya presentadas no pueden interpretarse simbólicamente como bendiciones celestiales, sino que se cumplirán tras la llegada del Anticristo y la resurrección, en la Jerusalén terrenal. Al
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37 Capítulo 36: La gente será verdaderamente resucitada; el mundo no será destruido, pero habrá diferentes niveles de morada para los santos, basados en el estatus que cada persona reciba. Todo estará sujeto a Dios Padre, y así, Él lo será todo para todos.
Contra las herejías: Libro V
Capítulo 10: Utilizando una analogía del olivo silvestre, cuyas características pero no esencia se ven alteradas por el injerto, demuestra más puntos significativos; también indica que el hombre sin el Espíritu es incapaz de producir fruto o heredar.
1. This truth, therefore, [he declares], in order that we may not reject the engrafting of the Spirit while pampering the flesh. “But thou, being a wild olive-tree,” he says, “hast been grafted into the good olive-tree, and been made a partaker of the fatness of the olive-tree.” As, therefore, when the wild olive has been engrafted, if it remain in its former condition, viz., a wild olive, it is “cut off, and cast into the fire;” but if it takes kindly to the graft, and is changed into the good olive-tree, it becomes a fruit-bearing olive, planted, as it were, in a king’s park (paradiso): so likewise men, if they do truly progress by faith towards better things, and receive the Spirit of God, and bring forth the fruit thereof, shall be spiritual, as being planted in the paradise of God. But if they cast out the Spirit, and remain in their former condition, desirous of being of the flesh rather than of the Spirit, then it is very justly said with regard to men of this stamp, “That flesh and blood shall not inherit the kingdom of God;” just as if any one were to say that the wild olive is not received into the paradise of God. Admirably therefore does the apostle exhibit our nature, and God’s universal appointment, in his discourse about flesh and blood and the wild olive. For as the good olive, if neglected for a certain time, if left to grow wild and to run to wood, does itself become a wild olive; or again, if the wild olive be carefully tended and grafted, it naturally reverts to its former fruit-bearing condition: so men also, when they become careless, and bring forth for fruit the lusts of the flesh like woody produce, are rendered, by their own fault, unfruitful in righteousness. For when men sleep, the enemy sows the material of tares; and for this cause did the Lord command His disciples to be on the watch. And again, those persons who are not bringing forth the fruits of righteousness, and are, as it were, covered over and lost among brambles, if they use diligence, and receive the word of God as a graft, arrive at the pristine nature of man—that which was created after the image and likeness of God.
2. But as the engrafted wild olive does not certainly lose the substance of its wood, but changes the quality of its fruit, and receives another name, being now not a wild olive, but a fruit-bearing olive, and is called so; so also, when man is grafted in by faith and receives the Spirit of God, he certainly does not lose the substance of flesh, but changes the quality of the fruit [brought forth, i.e.,] of his works, and receives another name, showing that he has become changed for the better, being now not [mere] flesh and blood, but a spiritual man, and is called such. Then, again, as the wild olive, if it be not grafted in, remains useless to its lord because of its woody quality, and is cut down as a tree bearing no fruit, and cast into the fire; so also man, if he does not receive through faith the engrafting of the Spirit, remains in his old condition, and being [mere] flesh and blood, he cannot inherit the kingdom of God. Rightly therefore does the apostle declare, “Flesh and blood cannot inherit the kingdom of God;” and, “Those who are in the flesh cannot please God:” not repudiating [by these words] the substance of flesh, but showing that into it the Spirit must be infused. And for this reason, he says, “This mortal must put on immortality, and this corruptible must put on incorruption.” And again he declares, “But ye are not in the flesh, but in the Spirit, if so be that the Spirit of God dwell in you.” He sets this forth still more plainly, where he says, “The body indeed is dead, because of sin; but the Spirit is life, because of righteousness. But if the Spirit of Him who raised up Jesus from the dead dwell in you, He that raised up Christ from the dead shall also quicken your mortal bodies, because of His Spirit dwelling in you.” And again he says, in the Epistle to the Romans, “For if ye live after the flesh, ye shall die.” [Now by these words] he does not prohibit them from living their lives in the flesh, for he was himself in the flesh when he wrote to them; but he cuts away the lusts of the flesh, those which bring death upon a man. And for this reason he says in continuation, “But if ye through the Spirit do mortify the works of the flesh, ye shall live. For whosoever are led by the Spirit of God, these are the sons of God.”
Contra las herejías: Libro V
Works
- 1 Primera Epístola a los Corintios
- 2 Epístola a Diogneto
- 3 Epístola a los Filipenses
- 4 El martirio de Policarpo
- 5 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Short Version)
- 6 Epistle to the Magnesians (Short Version)
- 7 Epistle to the Trallians (Short Version)
- 8 Epistle to the Romans (Short Version)
- 9 Epistle to the Philadelphians (Short Version)
- 10 Epistle to the Smyrnaeans (Short Version)
- 11 Epistle to Polycarp (Short Version)
- 12 Epistle to Polycarp (Syriac Version)
- 13 Epistle to the Ephesians (Syriac Version)
- 14 Epistle to the Romans (Syriac Version)
- 15 El martirio de Ignacio
- 16 Epístola de Bernabé
- 17 Fragmentos
- 18 La primera disculpa
- 19 La segunda disculpa
- 20 Diálogo con Trifón
- 21 El discurso a los griegos
- 22 Discurso a los griegos
- 23 Sobre el Gobierno Único de Dios
- 24 Sobre la Resurrección, Fragmentos
- 25 Otros fragmentos de los escritos perdidos de Justino
- 26 El martirio de Justino Mártir
- 27 Contra las herejías: Libro I
- 28 Contra las herejías: Libro II
- 29 Contra las herejías: Libro III
- 30 Contra las herejías: Libro IV
- 31 Contra las herejías: Libro V
- 32 Fragmentos de los escritos perdidos de Ireneo
- 33 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Long Version)
- 34 Epistle to the Magnesians (Long Version)
- 35 Epistle to the Trallians (LongVersion)
- 36 Epistle to the Romans (Long Version)
- 37 Epistle to the Philadelphians (Long Version)
- 38 Epistle to the Smyrnaeans (Long Version)
- 39 Epistle to Polycarp (Long Version)
Sections
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1 Prefacio.
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2 Capítulo 1: Sólo Cristo puede enseñar las cosas divinas y redimirnos: Él, el mismo, tomó carne actual de la Virgen María, no sólo en apariencia, sino verdaderamente, por obra del Espíritu Santo, para renovarnos. Críticas a las nociones de Vale.
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3 Capítulo 2:-Cuando Cristo vino a nosotros por la gracia, visitó lo que ya era suyo: Además, al sacrificar por nosotros su verdadera sangre y mostrarnos su verdadera carne en la Eucaristía, concedió a nuestra carne la posibilidad de salvación.
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4 Capítulo 3: El poder y la gloria de Dios se revelan en la fragilidad humana, pues Él promete a nuestros cuerpos la participación en la resurrección y la vida eterna, aunque nos haya creado del polvo de la tierra; también nos proporcionará el placer de la eternidad.
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5 Capítulo 4: Se equivocan quienes pretenden que hay otro Dios Padre aparte del Creador del mundo; pues éste debe de haber sido débil y sin sentido, o bien rencoroso y lleno de celos, si es incapaz o no quiere conceder la vida eterna a nuestros cuerpos.
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6 Capítulo 5: La prolongada esperanza de vida de los antiguos, las transiciones físicas de Elías y Enoc, así como la preservación de Jonás, Sadrac, Mesac y Abednego en extremo peligro, son pruebas claras de que Dios puede resucitar.
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7 Capítulo 6: Dios concederá la salvación a todos los aspectos de la humanidad, compuesta de cuerpo y alma, puesto que el Verbo ha asumido esta responsabilidad y la ha decorado con los dones del Espíritu Santo, de quien nuestros cuerpos son vistos como templos y a los que se hace referencia como tales.
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8 Capítulo 7: Dado que Cristo resucitó en nuestra forma física, implica que nosotros también seremos resucitados de la misma manera; porque la resurrección prometida no se aplica a los espíritus naturalmente inmortales, sino a los cuerpos naturalmente mortales.
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9 Capítulo 8: Los dones que recibimos del Espíritu Santo nos preparan para la inmortalidad, nos hacen más espirituales y nos distinguen de los hombres del mundo. Estos dos grupos están simbolizados por los animales limpios e inmundos en las leyes religiosas.
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10 Capítulo 9: Explicación de la interpretación correcta de la afirmación del Apóstol, a menudo malinterpretada por los herejes, "La carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios"
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11 Capítulo 10: Utilizando una analogía del olivo silvestre, cuyas características pero no esencia se ven alteradas por el injerto, demuestra más puntos significativos; también indica que el hombre sin el Espíritu es incapaz de producir fruto o heredar.
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12 Capítulo 11: Discute las Acciones de los Individuos Físicos y Espirituales; También, que la Limpieza Espiritual no se Refiere a la Sustancia de Nuestros Cuerpos sino a Nuestros Estilos de Vida Pasados.
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13 Capítulo 12: Sobre la diferencia entre la vida y la muerte; sobre el aliento de vida y el espíritu vivificador: También, cómo la sustancia de la carne, una vez muerta, puede ser revivida.
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14 Capítulo 13: - Los muertos, que fueron resucitados por Cristo, proporcionan la mayor evidencia de la resurrección; se demuestra que nuestros corazones son capaces de vida eterna, porque ahora pueden aceptar el Espíritu de Dios.
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15 Capítulo 14: Si la carne no estuviera destinada a la salvación, el Verbo no habría asumido nuestra forma carnal: de aquí se deduce que no habríamos sido reconciliados por medio de Él.
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16 Capítulo 15: Pruebas de la resurrección según Isaías y Ezequiel; El mismo Dios que nos creó también nos resucitará.
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17 Capítulo 16:-Dado que nuestros cuerpos vuelven a la tierra, ello implica que están hechos de ella; además, con la llegada del Verbo, la imagen de Dios en nosotros se hizo más evidente.
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18 Capítulo 17:-Hay un Solo Señor y Dios, Padre y Creador de Todo, Quien Nos Amó a Través de Cristo, Nos Dio Mandamientos y Perdonó Nuestros Pecados; Cristo, Su Hijo y Verbo, Se Demostró a Sí Mismo Cuando Perdonó Nuestros Pecados.
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19 Capítulo 18: Dios Padre y Su Verbo han creado todas las cosas usando Su propio poder y sabiduría, no por deficiencia o falta de conocimiento. El Hijo de Dios, habiendo recibido todo el poder del Padre, nunca se habría hecho hombre de otro modo.
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20 Capítulo 19: Se establece una comparación entre la Eva desobediente y pecadora y su patrona, la Virgen María. Se discuten varias herejías contradictorias.
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21 Capítulo 20: Debemos escuchar a los líderes religiosos a quienes los apóstoles confiaron las Iglesias, que comparten la misma doctrina de salvación; mientras tanto, debemos mantenernos alejados de los herejes. Debemos considerar los misterios de la fe con mente clara y sobria.
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22 Capítulo 21: Cristo es el Líder de Todas las Cosas Anteriormente Mencionadas. Fue apropiado que Dios, el Creador de Todo, lo enviara a tomar forma humana y a ser tentado por Satanás, para que pudiera cumplir las promesas y lograr una gran victoria.
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23 Capítulo 22: - La ley declara al verdadero Señor y al Dios singular, y Cristo, su Hijo, lo revela en el Evangelio; Él es el único a quien debemos adorar, y debemos buscar todas las cosas buenas en Él, no en Satanás.
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24 Capítulo 23: El diablo es muy hábil en la mentira, por medio de la cual Adán fue engañado y pecó el sexto día de la creación, el mismo día en que también fue redimido por Cristo.
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25 Capítulo 24: Sobre el Engaño Siempre Presente del Diablo, y las Autoridades y Gobiernos del Mundo, que debemos obedecer pues son designaciones de Dios, no del diablo.
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26 Capítulo 25: El engaño, la arrogancia y el gobierno despótico del Anticristo, descritos por Daniel y Pablo.
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27 Capítulo 26: Juan y Daniel han predicho la caída y destrucción del Imperio Romano, que conducirá al fin del mundo y al reinado eterno de Cristo. Se refuta a los gnósticos, instrumentos de Satanás, que proponen un Padre diferente.
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28 Capítulo 27: El Juicio Futuro por Cristo. Relación con Dios y separación de Dios. El castigo eterno de los no creyentes.
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29 Capítulo 28: La Diferencia entre los Justos y los Malvados. La Defección Futura durante el Tiempo del Anticristo, y el Fin del Mundo.
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30 Capítulo 29: Todo fue creado en beneficio de la humanidad. Las mentiras, la maldad y el poder corrupto del Anticristo. Esto fue simbolizado en el diluvio, y más tarde por la persecución de Sadrac, Mesac y Abednego.
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31 Capítulo 30: A pesar de la certeza con respecto al número que representa al Anticristo, no debemos descifrar apresuradamente el nombre, porque este número puede corresponder a muchos nombres. Explicación de esta incertidumbre dejada intencionadamente vaga por el Espíritu Santo.
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32 Capítulo 31: La conservación de nuestros cuerpos está asegurada por la resurrección y ascensión de Cristo: durante el tiempo intermedio, las almas de los santos aguardan con expectación el momento en que alcanzarán su glorificación definitiva.
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33 Capítulo 32: Los santos cosecharán las recompensas de sus penurias en la misma carne en la que sufrieron, ya que toda la creación espera esto y Dios se lo prometió a Abraham y a sus descendientes.
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34 Capítulo 33: Pruebas adicionales de la misma afirmación, derivadas de las promesas de Cristo, cuando dijo que compartiría el fruto de la vid con sus discípulos en el reino de su Padre, y simultáneamente prometió recompensarlos abundantemente.
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35 Capítulo 34: Apoya sus puntos de vista sobre el reino temporal y terrenal de los santos después de su resurrección, utilizando pruebas de Isaías, Ezequiel, Jeremías y Daniel; así como la parábola de los siervos que velan, esperando al Señor.
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36 Capítulo 35: Sostiene que las pruebas ya presentadas no pueden interpretarse simbólicamente como bendiciones celestiales, sino que se cumplirán tras la llegada del Anticristo y la resurrección, en la Jerusalén terrenal. Al
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37 Capítulo 36: La gente será verdaderamente resucitada; el mundo no será destruido, pero habrá diferentes niveles de morada para los santos, basados en el estatus que cada persona reciba. Todo estará sujeto a Dios Padre, y así, Él lo será todo para todos.