Chapters
Contra las herejías: Libro IV
Works
- 1 Primera Epístola a los Corintios
- 2 Epístola a Diogneto
- 3 Epístola a los Filipenses
- 4 El martirio de Policarpo
- 5 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Short Version)
- 6 Epistle to the Magnesians (Short Version)
- 7 Epistle to the Trallians (Short Version)
- 8 Epistle to the Romans (Short Version)
- 9 Epistle to the Philadelphians (Short Version)
- 10 Epistle to the Smyrnaeans (Short Version)
- 11 Epistle to Polycarp (Short Version)
- 12 Epistle to Polycarp (Syriac Version)
- 13 Epistle to the Ephesians (Syriac Version)
- 14 Epistle to the Romans (Syriac Version)
- 15 El martirio de Ignacio
- 16 Epístola de Bernabé
- 17 Fragmentos
- 18 La primera disculpa
- 19 La segunda disculpa
- 20 Diálogo con Trifón
- 21 El discurso a los griegos
- 22 Discurso a los griegos
- 23 Sobre el Gobierno Único de Dios
- 24 Sobre la Resurrección, Fragmentos
- 25 Otros fragmentos de los escritos perdidos de Justino
- 26 El martirio de Justino Mártir
- 27 Contra las herejías: Libro I
- 28 Contra las herejías: Libro II
- 29 Contra las herejías: Libro III
- 30 Contra las herejías: Libro IV
- 31 Contra las herejías: Libro V
- 32 Fragmentos de los escritos perdidos de Ireneo
- 33 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Long Version)
- 34 Epistle to the Magnesians (Long Version)
- 35 Epistle to the Trallians (LongVersion)
- 36 Epistle to the Romans (Long Version)
- 37 Epistle to the Philadelphians (Long Version)
- 38 Epistle to the Smyrnaeans (Long Version)
- 39 Epistle to Polycarp (Long Version)
Sections
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1 Prefacio.
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2 Capítulo 1: El Señor reconoció un solo Dios y Padre.
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3 Capítulo 2:-Evidencia de las claras declaraciones de Moisés, y otros Profetas, cuyas palabras son las palabras de Cristo, de que hay un solo Dios, el creador del mundo, a quien Nuestro Señor proclamó, y a quien llamó Su Padre.
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4 Capítulo 3: Respuesta a las críticas de los gnósticos. No debemos suponer que el Dios verdadero pueda alterarse o dejar de existir sólo porque los cielos, que son su trono, y la tierra, el escabel de sus pies, acaben por desaparecer.
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5 Capítulo 4: Respuesta a Otro Argumento, Demostrando que la Destrucción de Jerusalén, la Ciudad del Gran Rey, no Disminuyó la Suprema Majestad y Poder de Dios, ya que esta Destrucción fue Promulgada por el Consejo Sapientísimo.
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6 Capítulo 5: El autor retoma su argumento anterior y demuestra que sólo un Dios fue proclamado por la ley y los profetas, a quien Cristo reconoce como su Padre, y que, a través de su palabra, se reveló a la humanidad como un Dios vivo con Él en ambos pactos.
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7 Capítulo 6:-Interpretación de las palabras de Cristo: "Nadie conoce al Padre sino el Hijo", etc.; cómo estas palabras son mal interpretadas por los herejes. Evidencia de que el Padre siempre ha sido conocido a través de la revelación del Hijo y de la revelación del Hijo.
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8 Capítulo 7: Resumen del argumento anterior, demostrando que Abraham, mediante la revelación de la Palabra, conoció al Padre y la llegada del Hijo de Dios. Por esta razón, se alegró de presenciar el día de Cristo, cuando se cumplirían las promesas que se le habían hecho.
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9 Capítulo 8: Esfuerzos vanos de Marción y sus seguidores, que excluyen a Abraham de la salvación proporcionada por Cristo, que no sólo liberó a Abraham, sino también a sus descendientes, al mantener la Ley en lugar de abolirla cuando sanó en sábado.
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10 Capítulo 9: Sólo hay un autor y un propósito para ambos acuerdos.
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11 Capítulo 10: Las Escrituras del Antiguo Testamento, especialmente las escritas por Moisés, se refieren con frecuencia al Hijo de Dios y predicen su llegada y sacrificio. Por lo tanto, deben haber sido inspiradas por el mismo Dios.
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12 Capítulo 11:-Los antiguos profetas y las personas virtuosas anticipaban la llegada de Cristo y anhelaban verle y oírle. El Espíritu Santo lo reveló en las Escrituras, y Él enriqueció continuamente a la humanidad sin cambiarse a Sí mismo.
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13 Capítulo 12: - Es evidente que el autor de la antigua y de la nueva ley era el mismo, como lo indica la condena por Cristo de las tradiciones y costumbres que contradecían a la primera, al tiempo que afirmaba sus reglas más importantes y expresaba que Él mismo lo era.
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14 Capítulo 13: - Cristo no anuló las leyes naturales, sino que las cumplió y las amplió. Eliminó el peso y la esclavitud de la antigua ley, para que la humanidad, ahora liberada, pudiera servir a Dios con la devoción fiel propia de los hijos.
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15 Capítulo 14: Si Dios exige obediencia a los humanos, si los creó, los convocó y los sometió a leyes, fue puramente en beneficio de los humanos; no porque Dios necesitara a los humanos, sino porque generosamente les concedió Sus bendiciones de todas las formas posibles.
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16 Capítulo 15: Al principio, Dios pensó que bastaba con grabar la ley natural, o los Diez Mandamientos, en el corazón de los hombres; sin embargo, más tarde consideró esencial controlar los deseos de los judíos, que abusaban de su libertad, mediante las restricciones de la ley mosaica.
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17 Capítulo 16: La justicia perfecta no fue otorgada ni por la circuncisión ni por ningún otro rito legal. Los Diez Mandamientos, sin embargo, no fueron negados por Cristo, sino que siempre permanecieron en vigor: los individuos nunca fueron liberados de sus obligaciones.
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18 Capítulo 17: Evidencia de que Dios no estableció el orden levítico para Su propio beneficio o porque necesitara tal servicio; de hecho, Él no requiere nada de los humanos.
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19 Capítulo 18: De los sacrificios y ofrendas, y de los que los dan genuinamente.
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20 Capítulo 19: Las Cosas Terrenales Pueden Representar Cosas Celestiales, Pero Estas Últimas No Pueden Representar Entidades Superiores Desconocidas; Ni Podemos, Sin Estar Completamente Locos, Insistir En Que Dios Sólo Nos Es Conocido Como Representación De Un Ser Superior Desconocido.
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21 Capítulo 20: La creencia de que un Dios dio forma a todo en el mundo a través de la Palabra y el Espíritu Santo: y aunque Él es invisible y más allá de la comprensión en nuestra vida actual, Él no es desconocido; Sus acciones lo revelan, y Su Palabra.
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22 Capítulo 21: La fe de Abraham era la misma que la nuestra; esta fe estaba prefigurada por las palabras y las acciones de los antiguos patriarcas.
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23 Capítulo 22: Cristo no vino sólo para la gente de una época, sino para todos los que, viviendo una vida justa y piadosa, tenían fe en Él; y también para los que creerán en el futuro.
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24 Capítulo 23: Los patriarcas y profetas, al predecir la llegada de Cristo, fortalecieron el camino de las generaciones futuras hacia la fe en Cristo, facilitando así la labor de los apóstoles, que recogieron los frutos de su trabajo.
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25 Capítulo 24: La conversión de los no judíos fue más difícil que la de los judíos; por ello, los apóstoles que se dedicaron a la primera tarea experimentaron más dificultades que los que se centraron en la segunda.
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26 Capítulo 25: Ambos acuerdos estaban simbolizados en Abraham, y en el esfuerzo de Tamar; sin embargo, sólo había un y el mismo Dios para cada acuerdo.
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27 Capítulo 26: El Tesoro Oculto en las Escrituras es Cristo; La Verdadera Interpretación de las Escrituras Sólo se Encuentra en la Iglesia.
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28 Cap. 27 - Las malas acciones de los hombres en la antigüedad, que enfurecieron a Dios, fueron, a través de Su previsión, escritas para que pudiéramos aprender de ellas y no volvernos arrogantes. Por lo tanto, no debemos suponer que hubo otro...
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29 Capítulo 28:-Se muestran como necios los que hacen demasiado hincapié en la misericordia de Cristo, pero no dicen nada sobre el juicio, centrándose únicamente en la abundante gracia del Nuevo Testamento; pero, se olvidan del mayor nivel de perfección que requiere.
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30 Capítulo 29: - Refutación de los argumentos de los marcionitas, que intentaban demostrar que Dios era el autor del pecado, porque cegó al faraón y a sus siervos.
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31 Capítulo 30: Refutando otro argumento de los marcionitas, que Dios ordenó a los hebreos saquear a los egipcios.
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32 Capítulo 31:-No debemos juzgar rápidamente como pecados las acciones de los antiguos que la Escritura no ha condenado, sino que debemos buscar en ellas la representación simbólica de acontecimientos futuros: esto se ejemplifica en el incesto protagonizado por Lot.
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33 Capítulo 32: Confirmación de un presbítero con formación de apóstol de que un Dios fue el autor de ambos Testamentos
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34 Capítulo 33: Quien reconoce que un solo Dios es el autor de ambos Testamentos, y lee cuidadosamente las Escrituras junto con los ancianos de la Iglesia, es un verdadero estudiante espiritual; y entenderá e interpretará correctamente todo lo que dice el profeta.
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35 Capítulo 34: Pruebas contra los marcionitas de que los profetas se refirieron a nuestro Cristo en todas sus predicciones.
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36 Capítulo 35: Refutación de los que afirman que los profetas hicieron algunas predicciones bajo la inspiración del Ser Supremo y otras del Creador. Conflictos entre los valentinianos sobre estas mismas predicciones.
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37 Capítulo 36: Los profetas y el Hijo fueron enviados por el mismo Padre
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38 Capítulo 37: Las personas tienen libre albedrío y la capacidad de tomar decisiones. Por lo tanto, es incorrecto decir que algunas personas son naturalmente buenas y otras son naturalmente malas.
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39 Capítulo 38: Por qué el hombre no fue hecho perfecto desde el principio.
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40 Capítulo 39: Los seres humanos están dotados de la capacidad de discernir entre el bien y el mal; así, sin coacción, tienen la libertad de obedecer los mandamientos de Dios mediante su propia voluntad y acciones, evitando así los castigos reservados a los que se rebelan.
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41 Capítulo 40: El Mismo Dios, el Padre, Castiga a los Malvados y Recompensa a los Elegidos.
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42 Capítulo 41: Aquellas Personas que No Creen en Dios y Desobedecen son Ángeles e Hijos del Diablo, No por Naturaleza, sino por Imitación. Fin de este Libro y Propósito del Siguiente.
Contra las herejías: Libro IV
Capítulo 21: La fe de Abraham era la misma que la nuestra; esta fe estaba prefigurada por las palabras y las acciones de los antiguos patriarcas.
1. But that our faith was also prefigured in Abraham, and that he was the patriarch of our faith, and, as it were, the prophet of it, the apostle has very fully taught, when he says in the Epistle to the Galatians: “He therefore that ministereth to you the Spirit, and worketh miracles among you, [doeth he it] by the works of the law, or by the hearing of faith? Even as Abraham believed God, and it was accounted unto him for righteousness. Know ye therefore, that they which are of faith, the same are the children of Abraham. But the Scripture, foreseeing that God would justify the heathen through faith, announced beforehand unto Abraham, that in him all nations should be blessed. So then they which be of faith shall be blessed with faithful Abraham.” For which [reasons the apostle] declared that this man was not only the prophet of faith, but also the father of those who from among the Gentiles believe in Jesus Christ, because his faith and ours are one and the same: for he believed in things future, as if they were already accomplished, because of the promise of God; and in like manner do we also, because of the promise of God, behold through faith that inheritance [laid up for us] in the [future] kingdom.
2. The history of Isaac, too, is not without a symbolical character. For in the Epistle to the Romans, the apostle declares: “Moreover, when Rebecca had conceived by one, even by our father Isaac,” she received answer from the Word, “that the purpose of God according to election might stand, not of works, but of Him that calleth, it was said unto her, Two nations are in thy womb, and two manner of people are in thy body; and the one people shall overcome the other, and the elder shall serve the younger.” From which it is evident, that not only [were there] prophecies of the patriarchs, but also that the children brought forth by Rebecca were a prediction of the two nations; and that the one should be indeed the greater, but the other the less; that the one also should be under bondage, but the other free; but [that both should be] of one and the same father. Our God, one and the same, is also their God, who knows hidden things, who knoweth all things before they can come to pass; and for this reason has He said, “Jacob have I loved, but Esau have I hated.”
3. If any one, again, will look into Jacob’s actions, he shall find them not destitute of meaning, but full of import with regard to the dispensations. Thus, in the first place, at his birth, since he laid hold on his brother’s heel, he was called Jacob, that is, the supplanter—one who holds, but is not held; binding the feet, but not being bound; striving and conquering; grasping in his hand his adversary’s heel, that is, victory. For to this end was the Lord born, the type of whose birth he set forth beforehand, of whom also John says in the Apocalypse: “He went forth conquering, that He should conquer.” In the next place, [Jacob] received the rights of the first-born, when his brother looked on them with contempt; even as also the younger nation received Him, Christ, the first-begotten, when the elder nation rejected Him, saying, “We have no king but Cæsar.” But in Christ every blessing [is summed up], and therefore the latter people has snatched away the blessings of the former from the Father, just as Jacob took away the blessing of this Esau. For which cause his brother suffered the plots and persecutions of a brother, just as the Church suffers this self-same thing from the Jews. In a foreign country were the twelve tribes born, the race of Israel, inasmuch as Christ was also, in a strange country, to generate the twelve-pillared foundation of the Church. Various coloured sheep were allotted to this Jacob as his wages; and the wages of Christ are human beings, who from various and diverse nations come together into one cohort of faith, as the Father promised Him, saying, “Ask of Me, and I will give Thee the heathen for Thine inheritance, the uttermost parts of the earth for Thy possession.” And as from the multitude of his sons the prophets of the Lord [afterwards] arose, there was every necessity that Jacob should beget sons from the two sisters, even as Christ did from the two laws of one and the same Father; and in like manner also from the handmaids, indicating that Christ should raise up sons of God, both from freemen and from slaves after the flesh, bestowing upon all, in the same manner, the gift of the Spirit, who vivifies us. But he (Jacob) did all things for the sake of the younger, she who had the handsome eyes, Rachel, who prefigured the Church, for which Christ endured patiently; who at that time, indeed, by means of His patriarchs and prophets, was prefiguring and declaring beforehand future things, fulfilling His part by anticipation in the dispensations of God, and accustoming His inheritance to obey God, and to pass through the world as in a state of pilgrimage, to follow His word, and to indicate beforehand things to come. For with God there is nothing without purpose or due signification.
Contra las herejías: Libro IV
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- 1 Primera Epístola a los Corintios
- 2 Epístola a Diogneto
- 3 Epístola a los Filipenses
- 4 El martirio de Policarpo
- 5 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Short Version)
- 6 Epistle to the Magnesians (Short Version)
- 7 Epistle to the Trallians (Short Version)
- 8 Epistle to the Romans (Short Version)
- 9 Epistle to the Philadelphians (Short Version)
- 10 Epistle to the Smyrnaeans (Short Version)
- 11 Epistle to Polycarp (Short Version)
- 12 Epistle to Polycarp (Syriac Version)
- 13 Epistle to the Ephesians (Syriac Version)
- 14 Epistle to the Romans (Syriac Version)
- 15 El martirio de Ignacio
- 16 Epístola de Bernabé
- 17 Fragmentos
- 18 La primera disculpa
- 19 La segunda disculpa
- 20 Diálogo con Trifón
- 21 El discurso a los griegos
- 22 Discurso a los griegos
- 23 Sobre el Gobierno Único de Dios
- 24 Sobre la Resurrección, Fragmentos
- 25 Otros fragmentos de los escritos perdidos de Justino
- 26 El martirio de Justino Mártir
- 27 Contra las herejías: Libro I
- 28 Contra las herejías: Libro II
- 29 Contra las herejías: Libro III
- 30 Contra las herejías: Libro IV
- 31 Contra las herejías: Libro V
- 32 Fragmentos de los escritos perdidos de Ireneo
- 33 The Epistle of Ignatius to the Ephesians (Long Version)
- 34 Epistle to the Magnesians (Long Version)
- 35 Epistle to the Trallians (LongVersion)
- 36 Epistle to the Romans (Long Version)
- 37 Epistle to the Philadelphians (Long Version)
- 38 Epistle to the Smyrnaeans (Long Version)
- 39 Epistle to Polycarp (Long Version)
Sections
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1 Prefacio.
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2 Capítulo 1: El Señor reconoció un solo Dios y Padre.
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3 Capítulo 2:-Evidencia de las claras declaraciones de Moisés, y otros Profetas, cuyas palabras son las palabras de Cristo, de que hay un solo Dios, el creador del mundo, a quien Nuestro Señor proclamó, y a quien llamó Su Padre.
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4 Capítulo 3: Respuesta a las críticas de los gnósticos. No debemos suponer que el Dios verdadero pueda alterarse o dejar de existir sólo porque los cielos, que son su trono, y la tierra, el escabel de sus pies, acaben por desaparecer.
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5 Capítulo 4: Respuesta a Otro Argumento, Demostrando que la Destrucción de Jerusalén, la Ciudad del Gran Rey, no Disminuyó la Suprema Majestad y Poder de Dios, ya que esta Destrucción fue Promulgada por el Consejo Sapientísimo.
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6 Capítulo 5: El autor retoma su argumento anterior y demuestra que sólo un Dios fue proclamado por la ley y los profetas, a quien Cristo reconoce como su Padre, y que, a través de su palabra, se reveló a la humanidad como un Dios vivo con Él en ambos pactos.
-
7 Capítulo 6:-Interpretación de las palabras de Cristo: "Nadie conoce al Padre sino el Hijo", etc.; cómo estas palabras son mal interpretadas por los herejes. Evidencia de que el Padre siempre ha sido conocido a través de la revelación del Hijo y de la revelación del Hijo.
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8 Capítulo 7: Resumen del argumento anterior, demostrando que Abraham, mediante la revelación de la Palabra, conoció al Padre y la llegada del Hijo de Dios. Por esta razón, se alegró de presenciar el día de Cristo, cuando se cumplirían las promesas que se le habían hecho.
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9 Capítulo 8: Esfuerzos vanos de Marción y sus seguidores, que excluyen a Abraham de la salvación proporcionada por Cristo, que no sólo liberó a Abraham, sino también a sus descendientes, al mantener la Ley en lugar de abolirla cuando sanó en sábado.
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10 Capítulo 9: Sólo hay un autor y un propósito para ambos acuerdos.
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11 Capítulo 10: Las Escrituras del Antiguo Testamento, especialmente las escritas por Moisés, se refieren con frecuencia al Hijo de Dios y predicen su llegada y sacrificio. Por lo tanto, deben haber sido inspiradas por el mismo Dios.
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12 Capítulo 11:-Los antiguos profetas y las personas virtuosas anticipaban la llegada de Cristo y anhelaban verle y oírle. El Espíritu Santo lo reveló en las Escrituras, y Él enriqueció continuamente a la humanidad sin cambiarse a Sí mismo.
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13 Capítulo 12: - Es evidente que el autor de la antigua y de la nueva ley era el mismo, como lo indica la condena por Cristo de las tradiciones y costumbres que contradecían a la primera, al tiempo que afirmaba sus reglas más importantes y expresaba que Él mismo lo era.
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14 Capítulo 13: - Cristo no anuló las leyes naturales, sino que las cumplió y las amplió. Eliminó el peso y la esclavitud de la antigua ley, para que la humanidad, ahora liberada, pudiera servir a Dios con la devoción fiel propia de los hijos.
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15 Capítulo 14: Si Dios exige obediencia a los humanos, si los creó, los convocó y los sometió a leyes, fue puramente en beneficio de los humanos; no porque Dios necesitara a los humanos, sino porque generosamente les concedió Sus bendiciones de todas las formas posibles.
-
16 Capítulo 15: Al principio, Dios pensó que bastaba con grabar la ley natural, o los Diez Mandamientos, en el corazón de los hombres; sin embargo, más tarde consideró esencial controlar los deseos de los judíos, que abusaban de su libertad, mediante las restricciones de la ley mosaica.
-
17 Capítulo 16: La justicia perfecta no fue otorgada ni por la circuncisión ni por ningún otro rito legal. Los Diez Mandamientos, sin embargo, no fueron negados por Cristo, sino que siempre permanecieron en vigor: los individuos nunca fueron liberados de sus obligaciones.
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18 Capítulo 17: Evidencia de que Dios no estableció el orden levítico para Su propio beneficio o porque necesitara tal servicio; de hecho, Él no requiere nada de los humanos.
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19 Capítulo 18: De los sacrificios y ofrendas, y de los que los dan genuinamente.
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20 Capítulo 19: Las Cosas Terrenales Pueden Representar Cosas Celestiales, Pero Estas Últimas No Pueden Representar Entidades Superiores Desconocidas; Ni Podemos, Sin Estar Completamente Locos, Insistir En Que Dios Sólo Nos Es Conocido Como Representación De Un Ser Superior Desconocido.
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21 Capítulo 20: La creencia de que un Dios dio forma a todo en el mundo a través de la Palabra y el Espíritu Santo: y aunque Él es invisible y más allá de la comprensión en nuestra vida actual, Él no es desconocido; Sus acciones lo revelan, y Su Palabra.
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22 Capítulo 21: La fe de Abraham era la misma que la nuestra; esta fe estaba prefigurada por las palabras y las acciones de los antiguos patriarcas.
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23 Capítulo 22: Cristo no vino sólo para la gente de una época, sino para todos los que, viviendo una vida justa y piadosa, tenían fe en Él; y también para los que creerán en el futuro.
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24 Capítulo 23: Los patriarcas y profetas, al predecir la llegada de Cristo, fortalecieron el camino de las generaciones futuras hacia la fe en Cristo, facilitando así la labor de los apóstoles, que recogieron los frutos de su trabajo.
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25 Capítulo 24: La conversión de los no judíos fue más difícil que la de los judíos; por ello, los apóstoles que se dedicaron a la primera tarea experimentaron más dificultades que los que se centraron en la segunda.
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26 Capítulo 25: Ambos acuerdos estaban simbolizados en Abraham, y en el esfuerzo de Tamar; sin embargo, sólo había un y el mismo Dios para cada acuerdo.
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27 Capítulo 26: El Tesoro Oculto en las Escrituras es Cristo; La Verdadera Interpretación de las Escrituras Sólo se Encuentra en la Iglesia.
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28 Cap. 27 - Las malas acciones de los hombres en la antigüedad, que enfurecieron a Dios, fueron, a través de Su previsión, escritas para que pudiéramos aprender de ellas y no volvernos arrogantes. Por lo tanto, no debemos suponer que hubo otro...
-
29 Capítulo 28:-Se muestran como necios los que hacen demasiado hincapié en la misericordia de Cristo, pero no dicen nada sobre el juicio, centrándose únicamente en la abundante gracia del Nuevo Testamento; pero, se olvidan del mayor nivel de perfección que requiere.
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30 Capítulo 29: - Refutación de los argumentos de los marcionitas, que intentaban demostrar que Dios era el autor del pecado, porque cegó al faraón y a sus siervos.
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31 Capítulo 30: Refutando otro argumento de los marcionitas, que Dios ordenó a los hebreos saquear a los egipcios.
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32 Capítulo 31:-No debemos juzgar rápidamente como pecados las acciones de los antiguos que la Escritura no ha condenado, sino que debemos buscar en ellas la representación simbólica de acontecimientos futuros: esto se ejemplifica en el incesto protagonizado por Lot.
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33 Capítulo 32: Confirmación de un presbítero con formación de apóstol de que un Dios fue el autor de ambos Testamentos
-
34 Capítulo 33: Quien reconoce que un solo Dios es el autor de ambos Testamentos, y lee cuidadosamente las Escrituras junto con los ancianos de la Iglesia, es un verdadero estudiante espiritual; y entenderá e interpretará correctamente todo lo que dice el profeta.
-
35 Capítulo 34: Pruebas contra los marcionitas de que los profetas se refirieron a nuestro Cristo en todas sus predicciones.
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36 Capítulo 35: Refutación de los que afirman que los profetas hicieron algunas predicciones bajo la inspiración del Ser Supremo y otras del Creador. Conflictos entre los valentinianos sobre estas mismas predicciones.
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37 Capítulo 36: Los profetas y el Hijo fueron enviados por el mismo Padre
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38 Capítulo 37: Las personas tienen libre albedrío y la capacidad de tomar decisiones. Por lo tanto, es incorrecto decir que algunas personas son naturalmente buenas y otras son naturalmente malas.
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39 Capítulo 38: Por qué el hombre no fue hecho perfecto desde el principio.
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40 Capítulo 39: Los seres humanos están dotados de la capacidad de discernir entre el bien y el mal; así, sin coacción, tienen la libertad de obedecer los mandamientos de Dios mediante su propia voluntad y acciones, evitando así los castigos reservados a los que se rebelan.
-
41 Capítulo 40: El Mismo Dios, el Padre, Castiga a los Malvados y Recompensa a los Elegidos.
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42 Capítulo 41: Aquellas Personas que No Creen en Dios y Desobedecen son Ángeles e Hijos del Diablo, No por Naturaleza, sino por Imitación. Fin de este Libro y Propósito del Siguiente.